viernes, 29 de mayo de 2009

Actitud Reformada

Si bien muchas veces usamos la palabra “Reformado” para declarar que se está hablando de algo basado en los principios doctrinales de la Reforma Protestante, hay un detalle que, pese a no ser directamente doctrinal, debería tenerse en cuenta. Se trata de una actitud.

Quienes conozcan algo de la tradición Reformada, sabrán que uno de sus lemas clásicos es “Semper reformanda”, que significa algo así como “siempre reformándose”. Ahora, ¿qué implica esto? Que los ideales bíblicos son altos y que, dada nuestra tendencia humana a desviarnos de ellos, necesitamos estar continuamente examinándonos y enmendando el rumbo. No es, entonces, algo secundario. Alguien puede jactarse de haber abrazado los principios Reformados, pero si no vigila su alma, puede estar negándolos con su vida.

Por lo tanto, ¿es esto un llamado a ser Reformado no sólo por fuera, sino también por dentro? Claro que sí. Sin embargo, es otra cosa la que me preocupa más. Podemos decir que nos estamos constantemente examinando, pero si nos sentimos atacados cada vez que alguien expresa un punto de vista distinto al nuestro (o si no queremos que alguien revise nuestras ideas), puedo decir con total certeza que el lema nos está quedando grande. En otras palabras, no podemos decir que somos Reformados si somos incapaces de revisar nuestras posturas dejando que la verdad nos lleve a donde ella quiera. Yo sé (por experiencia propia) que cuando abrazamos una idea no queremos mirar atrás, pero siempre puede haber algo que se nos esté escapando. Podemos estar creyendo en una caricatura de la doctrina (olvidando que hay matices), podemos estar siendo poco sabios para comunicársela a quienes no la conocen o incluso podemos estar creyéndola sólo porque nos suena lógica (aunque no tengamos apoyo bíblico para sostenerla). Son tantos los riesgos. No está bien que tratemos de amarrar el bote cuando aún vamos navegando. Puede ser que todavía no hayamos descubierto cuál es el mejor lugar de la costa para atracar.

2 comentario(s):

Anónimo dijo...

Tienes mucha razón. Estoy de acuerdo.

Sergio

viviana dijo...

Concuerdo absolutamente contigo.

Dios te bendiga.

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